Qué ganas de leer un mensaje tuyo
Pa’ encontrarnos casualmente en la calle
Observar desde lejos tu tierna ola acercarse
Y envolverme en abrazos de tus cálidas aguas.
Qué ganas de ahogarnos en nuestras mares saladas
De desbordarnos hasta convertirnos en ríos
Que nuestros caudales se junten con fuerza
Y tracen nuevos caminos en nuestras pieles
Qué ganas de mirarnos por un día de nuevo
Estremecerme de tan sólo estar cerca tuyo
sentir el cosquilleo naciendo de mi tierno pecho
que después recorra mis piernas nerviosamente
Sentir que sube a mi mandíbula entumeciéndola
Finalmente estallando en mi cabello como cascada
Dejando mi cuerpo y respiración muy agitada.
Literalmente se siente como estar entachada.
Qué ganas de que el día se nos haga de noche
Y de pronto un día se vuelvan dos, o tres o cinco
De esfumarse unos días para quedarnos a solas
Y seguir el impulso de nuestras cuerpas cercanas
Qué ganas de volverme atrevida por un instante
Para no soltarnos tan pronto y tentarnos otro poco
Invitarte a besarnos y volvernos locas un momento
Y luego salir a tomar aire para no perdernos.
Qué gozo saber que mi sueños se cumplieron un ratito
De sentirme cerca tuyo y erizarme con tus besitos
Qué ganas de que hubiera sido algo recurrente
Qué tragedia detenernos y… ¿quedarnos o quedarme? Con las ganas.
-Perra Neurokuir
